La homeopatía es un sistema médico basado en la creencia de que el cuerpo puede curarse a sí mismo. Quienes lo practican utilizan pequeñas cantidades de sustancias naturales, como plantas y minerales. Y de ese modo estimulan el proceso de curación.
La homeopatia ha sido estudiada y aplicada desde los años 1700. Su uso se ha ido incrementando en varios países ya que se perfila como una opción eficaz para diversas dolencias.

Solución para malestares cotidianos

Los medicamentos homeopáticos a menudo son efectivos en el tratamiento de los síntomas agudos de dolencias cómo dolor de garganta o la tos. Por ejemplo, los homeópatas, suelen usar arsenicum cuando se presenta irritabilidad en la garganta; que solo los alimentos o bebidas calientes logran calmar.
En el caso de la amigdalitis aguda suelen recurrir a la belladonna. También se administra comúnmente en las primeras etapas de otros tipos de dolor de garganta.
Y haciendo belladonna, gracias a su uso en la homeopatia se ha demostrado que funciona para contrarrestar otros malestares como el dolor de cabeza. La mayoría de los dolores de cabeza se deben a la tensión en los músculos del cuello o la cabeza (tensión muscular) o la congestión de los vasos sanguíneos que irrigan el cuello y la cabeza (vascular).La belladona es eficiente con dolores punzantes; sensibilidad extrema a la luz, el ruido, el tacto.
Sin embargo, la homeopatía no se limita a este tipo de dolencias, puede aliviar estrés o ansiedad. Ambos son causados por situaciones o eventos particulares en el día a día. La homeopatía es efectiva porque es una práctica médica holística que trata a la persona como un todo y por lo tanto aborda los problemas subyacentes que conducen al estrés. La homeopatía reconoce la singularidad de cada individuo y lo trata en consecuencia.

La homeopatía prioriza al paciente

Según la Asamblea Nacional de Homeopatía: “El medicamento homeopático cuenta con una gran versatilidad terapéutica, siendo recomendado como tratamiento, exclusivo o complementario según el juicio del médico, en numerosas patologías” Así mismo, agregan: “ Destaca el interés de su buen perfil de seguridad (puede administrarse incluso a embarazadas, bebés y personas mayores) y la ausencia de interacciones con fármacos convencionales. Funciona poniendo en marcha reacciones de reparación y regulación en el organismo, de modo que éste sale fortalecido de su problema de salud”.
Los medicamentos homeopáticos se preparan a partir de pequeñas cantidades de sustancias curativas probadas derivadas principalmente de plantas, minerales y animales. Se administran en dosis muy pequeñas para que no sean tóxicas y sean muy seguras. A diferencia de los antibióticos y otros medicamentos, los productos homeopáticos no obstaculizan la digestión; no disminuirán la resistencia inmune; no producirán reacciones alérgicas y son seguros a largo plazo si se toman según las indicaciones de un homeópata calificado.
Además, la medicina homeopática actúa rápidamente, restaurando una salud óptima. La prescripción homeopática es efectiva tanto en condiciones agudas como crónicas. Y es que la homeopatía se basa en el principio de cura de la naturaleza; y tiene la capacidad de abordar la enfermedad a nivel de la raíz, por lo tanto, mejoran la resistencia a la enfermedad.

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