Estamos en 2019: nuestros móviles y portátiles están llenas de citas inspiradoras, los libros de autoayuda son de gran furia, el cuidado personal es la palabra clave de la década y todos estamos en la búsqueda constante de la felicidad, la calma y la confianza… pero ¿sabemos por dónde empezar?

Al final del día, realmente no puedes mostrar satisfacción en una historia de Instagram, y el cuidado de la piel solo llega pues a la piel.

La felicidad no es para todos, y no va a suceder solo porque estás haciendo todo lo que se supone que debes hacer.

Ser feliz viene de algo más que cosas obvias como hacer buenas obras, estar saludable y seguir tus sueños. A veces, las cosas cotidianas y normales de tu vida podrían estar saboteando tu capacidad para ser realmente feliz. Aquí hay ocho cosas aparentemente positivas que podrían hacerte infeliz:

Seguir a todos tus amigos en las redes sociales

Conectarte con tus amigos te hace feliz, ¿verdad? ¡Incorrecto! (Bueno, hasta cierto punto). Los medios sociales son excelentes para fortalecerse mutuamente, conectarte con otros y formar una comunidad. Sin embargo, la mayoría de la gente lo usa como una herramienta para publicar la mejor versión de sus vidas.

Aquí está mi consejo secreto para ti: silenciar las historias de cada cuenta de Instagram que no te inspiren ni te capaciten.

Estar extremadamente orientado a objetivos

Soy la última persona en decir que tener metas y planes es algo malo, y para ser claro, no es eso lo que digo. De hecho, tener metas puede hacer que te sientas emocionada, y poner los pasos para lograrlas puede hacer que te sientas capacitada, dos factores importantes en la felicidad.

Pero cuando estás tan orientada hacia las metas, es fácil adquirir el hábito de pensar “me sentiré feliz cuando alcancemos esa meta” . La felicidad no es algo que te sucede, es una habilidad. Si no estás contento donde estás ahora, no serás feliz sin importar dónde estés en el futuro.

Gastar mucho tiempo y dinero en “autocuidado”

Aclaremos una cosa: “autocuidado” significa todo lo que haces que se preocupa por ti misma. Literalmente, eso es todo. No significa inherentemente una rutina de cuidado de la piel rigurosa y membresía de gimnasio.

Si la salud y el bienestar te hacen sentir contenta y cuidada, entonces, puedes darte mimos por todos los medios: lee un libro, juega con tu perro o gato, pasa tiempo con tu hermana o cocina una comida elegante para ti.

Tener un presupuesto estricto porque “el dinero no puede comprar la felicidad”, así que a quién le importa, ¿no?

Solo para el prefacio, el malestar financiero es una de las principales causas de la infelicidad: demasiado gasto, una deuda en aumento o no tener control sobre tus finanzas da como resultado un estrés severo. Trabaja en tu bienestar financiero: paga tus facturas a tiempo y, si aún no lo has hecho, inicia un fondo de emergencia o una cuenta de ahorros. Si ya es financieramente estable y tiene un presupuesto al que puedes atenerte, es hora de averiguar cómo puedes reevaluar tu dinero para ayudar a tu felicidad .

Evitar situaciones que te pongan ansiosa

Nadie quiere provocar emociones que los hagan sentir ansiosos, estresados o incómodos. ¿Alguna vez has rechazado una fiesta que sabías que sería divertida porque no sabías que había suficientes personas y te sentías incómoda, o una cita en la que estabas nerviosa? ¿Qué te parece decirle que no a las cosas que secretamente quieres probar pero que sabes que te pondrían ansiosa, como esa montaña rusa o una clase de cerámica cuando nunca has sido bueno en arte?

Puede estar evitando ciertas situaciones para limitar tu ansiedad y estrés, pero evitar cualquier cosa solo causa que la ansiedad crezca horas extras. Enfrenta tus ansiedades: habla con el amigo que has estado evitando, ve a la montaña rusa, acude a la fiesta.

Tener mucho tiempo libre

Si bien puede parecer que no sobrecargar tu agenda para tener más tiempo de relajación te hace estar más tranquila y feliz, tener demasiado tiempo libre puede dejarte aburrida, infeliz o incluso estresada.

Piénsalo
Hay 168 horas en una semana. Si estás trabajando en un trabajo de 9-5, pasas 40 de esas horas en el trabajo. Si duermes las ocho horas recomendadas por noche, eso es 56 de esas horas. ¡Eso significa que tienes 72 horas de tiempo libre a la semana (más de lo que pensabas, ¿verdad?).

¿Cómo pasas esas horas? Si llegas a casa del trabajo y te tumbas en el sofá hasta la hora de acostarte todos los días, ¿cuántas horas pasas realmente en el “tiempo libre” sin sentido? ¿Qué te gustaría pasar esas horas haciendo en su lugar? ¿Entrenar para una maratón? ¿Pintar? Esas 72 horas son  tuyas, sé prudente acerca de cómo lo gastas.

Desviando cumplidos

Cuando un compañero de trabajo dice: “¡Buen trabajo en la presentación de hoy!“, Dices: “¡Oh, no podría haberlo hecho sin Sara!” ¿Aunque trabajaste en ello todo el fin de semana mientras Sarah estaba en Michigan con su familia? ¿Qué pasa cuando un amigo dice: “¡Tu cabello se ve tan bien!” ¿Respondes con: “No, tengo el peor cabello?

Puede parecer que desviar un cumplido se vuelve humilde, pero simplemente se vuelve inseguro. Y hasta en el límite molesto. Más importante aún para tu felicidad, debes creer en todos los cumplidos que recibas, porque debes sentirte orgullosa de tus logros y estar seguro de ti misma.

Tomarte la vida demasiado en serio

Bien, entonces hay un momento y un lugar para todo: cuando vas a una reunión con tu jefe o es el momento de pagar tus impuestos, tal vez es mejor que lo tomes en serio. Pero estamos lo suficientemente entrenados para ser serios, para esforzarnos mucho en el trabajo, para mezclarnos en público. ¿Pero no eras la más feliz cuando eras un niño?

Eso es porque eras más entusiasta, más juguetón y más tonta. Desaprueba algunos de los rasgos que has aprendido para ser adulto, y date la oportunidad de ser más divertida: juega un juego de deportes, viste colores brillantes. Haz más cosas porque quieras, no porque se supone que debes hacerlo.

Pin It on Pinterest

Shares
Comparte este post