¿Estás tratando de descubrir cómo ser más productiva? Tal vez no puedas cumplir con un horario determinado o tengas problemas para concentrarte, ¡esto es para ti!

Cómo ser más productiva

Tenemos varias ideas sobre cómo ser más productiva.

Ten una agenda

Coge un cuaderno, una hoja de papel, un documento de Word, lo que sea para llevar la cuenta de tus tareas. Es imposible recordar cada detalle para los deberes y lo que tienes que hacer para tus organizaciones.

Incluso anotar cosas como limpiar tu habitación o lavar la ropa puede ayudarte a no agobiarte y olvidar lo que tienes que completar. Intenta mantenerlo lo más organizado posible e incluir toda la información que necesitas, porque si vuelves a él días después necesitas saber sobre qué estabas escribiendo.

Ten un horario fijo

Planifica las horas a las que quieres hacer cada tarea. Si estás más despierto y alerta por la mañana, haz los deberes durante ese tiempo y relájate más tarde. Si decides a qué hora harás el trabajo, irás a clase, comerás, será más fácil saber cómo vas a completar todo. Si te sientas a ver la televisión toda la mañana y luego tienes clases por la noche, será difícil que consigas hacer algo. También te ayuda a organizar mejor tu semana. Si sabes que vas a salir con tus amigos el jueves, planea hacer todo tu trabajo para el viernes el miércoles.

Reserva tiempo de descanso

Por muy ajetreada que sea tu agenda, tienes que reservar un tiempo de descanso. Ya sean diez minutos o varias horas, tienes que hacer algo por ti misma. Da un paseo, túmbate en la cama, date una larga ducha, lo que sea que te ayude a desconectar y a despejar tu mente de todas las tareas. Dedicar tiempo a relajarte te ayudará a hacer más cosas a la larga, en lugar de atiborrarte de todo de una vez.

Mueve tu cuerpo

Te sorprendería saber lo mucho que ayuda a tu mente mover el cuerpo. El simple hecho de dar un paseo entre una tarea y otra te ayudará a terminar tu trabajo más rápido y con mayor calidad. Te da la oportunidad de despejar la mente y reiniciar. También te mantiene despierta y alejada de la pantalla del ordenador durante unos minutos. Coge un tentempié y un poco de agua para ayudar a mantener tu cuerpo nutrido y listo para trabajar.

Ten un espacio de trabajo limpio

El desorden y los papeles tirados son la clave del desastre. Si estás desorganizada físicamente, también lo estarás mentalmente. Estarás mucho menos motivada para abrir tu portátil y completar esa tarea cuando tu escritorio está cubierto de basura y objetos. Añade algo de decoración, como una planta o citas inspiradoras, para iluminar tu espacio de trabajo y fomentar tu productividad. Mantener tu espacio de trabajo limpio mejorará tu estado de ánimo y hará que entregues esas tareas a tiempo.

Limita las distracciones

Tener el teléfono emitiendo notificaciones constantemente o la televisión revelando el culpable de la serie no ayudará a tu productividad. Si quieres, acude a la biblioteca de tu localidad o a una sala de estudio para evitar distraerte. Si sabes que vas a caer en la tentación, deja el teléfono en otra habitación que no sea la de tu trabajo. Así el cien por cien de tu atención estará en la tarea que tienes entre manos y no en Twitter comprobando los últimos cotilleos.

Establece objetivos realistas

Si te propones hacer el trabajo de un mes en una noche, nunca va a funcionar. Lo más probable es que estés tan estresado que no consigas hacer nada. Si sabes el tiempo y el trabajo que puedes completar en un plazo determinado, prefieres darte un tiempo extra que apresurarte en el último minuto para hacerlo todo. Habrá días en los que te sientas más motivado para hacer trabajo extra, pero también habrá días en los que no querrás hacer ningún trabajo, así que tienes que estar preparado.

Haz primero la tarea más difícil

Mientras lees tu lista de tareas pendientes, es posible que quieras hacer primero las tareas más fáciles. Sabes que no te vas a estresar y que te va a llevar menos tiempo. Precisamente por eso no deberías hacerlo primero. Si sabes que has reservado unas horas para hacer el trabajo, deberías empezar por lo más difícil. De esa manera lo harás y no estará constantemente en tu mente durante días. La mayoría de las veces no es tan difícil como esperamos, así que si lo haces enseguida no tienes que preocuparte. Después puedes hacer las tareas fáciles sin tener que preguntarte si las vas a hacer a tiempo.

Mantén la responsabilidad

No te desentiendas por completo de tu agenda y empieces a flojear, porque entonces nunca podrás crear una rutina. Dile a un amigo o a un miembro de tu familia lo que quieres lograr, porque entonces cuando te pregunten sobre ello podrás decir si has completado o no lo que dijiste que harías. Estar al tanto de lo que quieres hacer es muy importante, porque una vez que empiezas a perder tareas y a no concentrarte será cada vez más difícil volver a la pista.

Recompénsate

No te olvides de darte un capricho. Cómete ese trozo de pizza o mira ese reality show que llevas toda la semana esperando ver. Planificar cómo te vas a recompensar antes de hacer tu trabajo te ayudará a motivarte para conseguirlo. Sin embargo, no te permitas hacerlo antes de hacer tu trabajo, porque entonces estarás concentrado en eso en lugar de hacer algo. Hazlo también con moderación, porque si lo haces después de cada frase de tu trabajo nunca lo terminarás.

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