Hacer amigos es difícil, especialmente en la edad adulta. Pero hacer amigos puede ser aún más difícil para las personas que padecen un trastorno de ansiedad social. Es normal que haya un mayor nivel de ansiedad al conocer gente nueva, pero existe una diferencia entre la ansiedad que todos experimentamos de vez en cuando y la ansiedad social.

¿Cuál es el origen de la ansiedad social?

La ansiedad social proviene de tener un miedo excesivo a ser juzgada por la gente, ya sea que la preocupación sea que no le agradarás a los demás o que harás algo humillante. Para las personas con trastorno de ansiedad social, la interacción social diaria, incluso con amigos establecidos, puede provocar ansiedad.

Cuando se trata de hacer nuevos amigos, las personas con ansiedad social pueden encontrarse paralizadas, temerosas de decir algo incorrecto o de ser juzgadas con dureza. Incluso si saben que estos miedos son irracionales, las situaciones sociales aún desencadenan síntomas de ansiedad. Pueden apagarse, retraerse o ponerse notablemente nerviosos.

Para aquellos que tienen ansiedad social, pero quieren hacer nuevos amigos, aquí hay algunas técnicas que pueden ayudarte a sentirse más cómoda en situaciones sociales, abriéndote a nuevas conexiones.

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1. Acepta no estar de acuerdo con tus pensamientos negativos

Una de las primeras líneas de defensa cuando se trata de situaciones sociales para personas con ansiedad social es levantar de inmediato un muro de pensamientos negativos, como «Me humillaré». Es una reacción automática.

Aprender a no estar de acuerdo con estas reacciones iniciales puede ser una forma de presionarlas y, finalmente, minimizar las creencias negativas. A esto se le llama entrenamiento de la curiosidad.

La forma en que esto funciona es que alguien con ansiedad social escuchará estos pensamientos y no los juzgará, sino que los pondrá en el fondo de su mente. Se convierte en ruido de fondo mientras socializan para que puedan adoptar una mentalidad curiosa. Esto significa tener curiosidad por lo que dice la gente, en lugar de absorberlo como una evaluación.

2. Lucha, no huyas

Es natural querer evitar las cosas que te asustan. Pero evitar las situaciones que lo desencadenan en realidad puede empeorar la ansiedad a largo plazo.

Cuanto más nos exponemos a las situaciones que tememos, más cómodos nos sentiremos al navegar por ellas. No tienes que enfrentar tus mayores miedos de una vez. En realidad, es mejor comenzar con situaciones que sean sólo un poco incómodas y luego ir avanzando gradualmente hacia aquellas que anteriormente podrían haberte llevado al pánico total.

Por ejemplo, podría trabajar para lograr estos objetivos si tiendes a quedarte en silencio cuando conoce gente nueva:

  • Hacer contacto visual con un extraño.
  • Sonríe a alguien que no conoces.
  • Preséntate a alguien nuevo.
  • Hazle una pregunta a alguien que acabas de conocer.
  • Dale un cumplido a alguien nuevo.

Trabajar con un terapeuta puede ayudar a identificar por dónde empezar y expandir gradualmente tu zona de confort.

3. Controla tu consumo de tecnología

La tecnología es una nueva forma de conectarse con las personas, pero también puede perpetuar la ansiedad social. Es un arma de doble filo. Es tan fácil socializar con personas a través de nuestros teléfonos que se convierte en una forma para que alguien con ansiedad social diga: “No necesito cambiar. Puedo tener a todos los amigos que necesito en mi computadora”.

Sí, las conexiones sociales en línea son mejores que ninguna conexión. Pero hazte la pregunta: ¿Estás utilizando tecnología para evitar situaciones sociales? ¿O lo disfrutas y te hace la vida un poco mejor, al mismo tiempo que se equilibra con las interacciones en persona?

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4. Ábrete a la terapia

La psicoterapia es siempre una opción para tratar cualquier trastorno de ansiedad. Cuando se trata de ansiedad social, la terapia cognitivo-conductual (TCC) es el tratamiento más eficaz. La TCC está llena de técnicas que pueden ayudarte a manejar sus pensamientos, emociones e incluso tu respuesta física a situaciones sociales.

Una técnica que puede utilizar un terapeuta es un método de exposición. Expone a los pacientes a situaciones temidas y sugiere formas de manejar el miedo. A medida que te expongas lentamente a estos miedos, tendrán cada vez menos poder sobre tus emociones.

5. Recuerda siempre el cuidado personal

El autocuidado es fundamental para todos, pero especialmente para las personas con ansiedad. Recuerda ser amable contigo misma y conocer tus límites, y trate de no sobrepasar el límite. Duerme lo suficiente y coma saludable con regularidad.

Trata de ser moderado con el alcohol. A veces, es común que las personas dependan del alcohol en situaciones sociales como una forma de relajarse, pero al final esto, en realidad, exacerba la ansiedad.

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