Si estás interesado en conocer las claves para dormir bien si tienes problemas de espalda es porque probablemente estés experimentado esta dolencia. Y, lamentablemente, es más común de lo que debería.

Se dice que el dolor lumbar -muchas veces por problemas al dormir- es la principal causa de discapacidad en todo el mundo. Si tu dolor de espalda es a causa de la tensión de una mala postura, posiciones incómodas para dormir y otros hábitos de estilo de vida, tiene solución. Sí, gracias a las claves para dormir bien si tienes problemas de espalda que hoy vamos a compartir contigo.

El bienestar del sueño mejorará considerablemente tus dolencias lumbares pero solo es posible si tomas en cuenta factores como la posición ideal para dormir, y el buen uso de una almohada y colchón.

Si entonces te preguntas cuál es la mejor almohada para dormir o cuáles son las características de un buen colchón para incrementar la calidad del sueño, sigue leyendo.

La posición ideal para dormir

Tomarse el tiempo para entrenarse gradualmente para dormir en una nueva posición podría ser el secreto para mejorar tu calidad de sueño. Puedes intentar modificar tu posición de sueño favorita para asegurarte de conseguir  la mejor postura para dormir.

Cada individuo es diferente. Lo importante es que estás haciendo lo que funciona para tu cuerpo y tus necesidades de sueño.

¿Dormir boca arriba?

Si bien puede que no sea la posición de sueño más popular, dormir boca arriba ofrece los mayores beneficios para la salud. No solo facilita la protección de la columna vertebral, sino que también puede ayudar a aliviar el dolor de cadera y rodilla.

Si buscas aliviar el dolor de espalda, procura añadir una almohada debajo de tus rodillas para mantener la alineación de la espalda baja. Al dormir boca arriba, tu peso se distribuye uniformemente y se extiende por la zona más amplia de tu cuerpo. Por lo tanto, ejerce menos presión sobre tus puntos críticos.

¿Dormir de lado?

Resulta que dormir de lado es bastante bueno para ti, especialmente si duermes del lado izquierdo. No solo puede ayudar a reducir los ronquidos, es excelente para la digestión e incluso puede reducir la acidez estomacal.

Dormir de lado, por otro lado, no siempre es lo mejor. No solo puede causar rigidez en los hombros, sino que también puede provocar tensión en la mandíbula en ese lado. Usar una almohada entre las rodillas es el truco. La almohada mantendrá tus caderas, pelvis y columna en una mejor alineación.

¿Dormir boca abajo?

Si bien es una buena posición para no roncar, los beneficios no se extienden mucho más. Sin embargo si sientes que no puedes descansar en otra posición que no sea esta, considera colocar una almohada debajo de la pelvis o la parte inferior del abdomen para aliviar un poco la presión de la espalda.

También puedes añadir una almohada de cabeza delgada, o sin almohada, para reducir el estrés adicional en tu cuello.

Elegir colchón adecuado

La mayoría de nosotros sabemos que debemos dormir un promedio de ocho horas por noche. Si estamos lidiando con una dolencia lumbar crónica, incluso podemos necesitar más horas de sueño para sentirnos funcionales y descansar a la mañana siguiente, pero, irónicamente, podemos estar estar durmiendo menos de lo que deberíamos, por la misma causa.

Cuando dormimos, nuestro cuerpo tiene la oportunidad de repararse a sí mismo, creando tejido muscular y liberando hormonas importantes. Dar vueltas y vueltas cada noche en lugar de tener un sueño reparador puede dejarte adolorido, con los ojos muy abiertos, frustrado y aún con más dolor al día siguiente.

En pocas palabras, no lograrás nada modificando tu posición para dormir si sigues acostándote en el mismo colchón viejo y engorroso.

Entonces, sabes que necesitas elegir el colchón adecuado pero cómo. Un colchón puede hacer o deshacer una buena noche de sueño. Si bien hay muchos factores que influyen para elegir el adecuado, una característica predominante es la firmeza.

Firmeza

A muchas personas con dolor crónico se les ha dicho repetidamente que necesitan dormir en un colchón duro o firme para reducir el dolor. Sin embargo, esta puede no ser la mejor opción para todas las personas con dolor crónico. De hecho, un colchón firme no acomodará la curvatura natural de la columna y puede causar problemas adicionales.

Un colchón firme crea puntos de presión en los hombros y el área pélvica. Esto puede ser incómodo para cualquiera, especialmente para aquellos que duermen de lado. Además, tener estos puntos de presión sobre alguien con problemas de espalda será doblemente incómodo.

Un colchón firme no se ajustará adecuadamente a tu cuerpo, dejando espacios entre tu cuerpo y la cama. Esto significa que algunas áreas de tu cuerpo simplemente no serán soportadas por un colchón demasiado firme, y esto provocará dolor adicional si ya tienes problemas de espalda.

Idealmente, un colchón debe brindarte un buen soporte, pero aún así debe ajustarse a los contornos de tu cuerpo. El mejor colchón para una mala espalda es de densidad medianamente firme. Si bien es importante no tener un colchón demasiado firme para una mala espalda, es igualmente importante que no sea demasiado suave para soportar el peso de tu cuerpo.

Elegir almohada

Por último y como ya has podido intuir, la almohada juega un rol importante en la prevención del dolor de espalda.

Elegir la almohada correcta puede ser muy beneficioso para las personas con dolor de espalda crónico, ya que algunos materiales de la almohada se ajustan estrechamente a la cabeza, el cuello y los hombros del durmiente para mejorar la alineación de la columna y aliviar los puntos de presión.

Dormir con una almohada entre las piernas también puede reducir el dolor de espalda. Del mismo modo, elegir la almohada incorrecta puede empeorar los síntomas del dolor de espalda.

En vista de los multiples usos y beneficios, saber cuál es la mejor almohada para dormir es imprescindible para que funcione correctamente. Las almohadas vienen en una amplia selección de materiales de relleno, cada una con beneficios e inconvenientes únicos para los que duermen con dolor de espalda.

Si pones en practica una mejor posición para dormir; si adquieres un nuevo colchón y tomas en cuenta que su firmeza sea media; y si adquieres una almohada para tu cabeza, cuello y hombros y otra para complementar tu nueva posición, te prometo que estarás durmiendo como un ángel.

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