Aunque la comida y la bebida que ingerimos a diario pueden repercutir en el manchado de los dientes, la forma de cepillarlos es lo que puede marcar la diferencia entre una sonrisa blanca y unos dientes amarillentos.

Según explican los profesionales de Malmö Dental desde su clínica dental en Móstoles, en lugar de cepillarse los dientes de forma agresiva con una presión fuerte, es mucho más recomendable intentar sujetar el cepillo de dientes por el extremo y de una forma suave, utilizando un agarre similar a como si estuviera sujetando un bolígrafo. Esto reduce la presión entre el cepillo y los dientes, protegiéndo así el esmalte de ciertos daños. Esto tan simple puede contribuir a que los dientes sean más blancos.

El uso de un cepillo de dientes eléctrico, en lugar de un cepillo manual, también es un consejo que ayudará sin duda a blanquear los dientes ya que son más eficientes. Estos aparatos pueden proporcionar una poderosa acción de limpieza dinámica que ayuda a mantener los dientes y las encías saludables mediante la eliminación de la placa y manchas, lo que ayuda a aclarar los dientes y restaurar su blancura natural.

Formas eficaces de mantener los dientes limpios y brillantes

Cuando se trata de mantener los dientes brillantes, no sólo hay que recurrir a al cepillado y a los productos de cuidado bucal, sino que existen ciertos trucos que ayudan a mantener la dentadura en perfecto estado. Uno de los más eficaces es vigilar nuestra dieta.

¿Sabías que, por ejemplo, las fresas son un blanqueador dental natural? Así es, las fresas contienen ácido málico, que es un poderoso blanqueante. Evidentemente, no se trata de abusar de su consumo ni de frotarlas contra los dientes de manera constante. Simplemente basta con comer una cantidad saludable de fresas para que esto sea eficaz en el blanqueado dental.

En la misma línea, las manzanas son una gran forma de limpiar los dientes siempre que no se coman de forma demasiado agresiva. Los bordes ásperos de esta fruta ayudan a eliminar las bacterias de los dientes.

Pero igual que existen alimentos como estos que son ideales para el mantenimiento de una bonita sonrisa, hay otros que son perjudiciales y cuyo consumo hay que reducir todo lo posible.

El café, el té y el vino tinto pueden provocar rápidamente la formación de manchas amarillas o marrones, por lo que evitarlos o beberlas con pajita pueden ayudar a mantener los dientes blancos y evitar las manchas.

La nicotina del tabaco también puede manchar los dientes, así que no hace falta decir que hay que evitar fumar para tener unos dientes más blancos.

Visitar al dentista de forma habitual

Una de las mejores maneras de mantener una salud bucodental envidiable es hacer una visita a tu dentista de confianza, al menos, cada seis meses para revisión y una vez al año para una limpieza en profundidad.

Además, si tienes problemas de coloración el dentista podrá recomendarte algunas opciones para solucionarlo más allá de los pequeños trucos que hemos comentado en este artículo.

En este sentido, el blanqueamiento dental profesional, las carillas o la utilización de composite para blanquear los dientes son las técnicas más utilizadas de cara a la eliminación de manchas.

Pero recuerda que, con cepillarse y usar el hilo dental dos veces al día, bebiendo suficiente agua y vigilando la dieta, debería ser más que suficiente para mantener los dientes sanos y ahorrarte el dinero de un tratamiento.

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