¿Has pensado en aplicar primeros auxilios emocionales? Si ponemos vendaje y tomamos antibióticos para tratar una infección, ¿por qué no hacemos lo mismo con nuestra salud mental? Se espera que simplemente “superemos” las heridas psicológicas, cuando, como sabe muy bien cualquiera que haya reflexionado sobre el rechazo o agonizado por un fracaso, las lesiones emocionales pueden ser tan paralizantes como las físicas. Necesitamos aprender a practicar los primeros auxilios emocionales. Sigue leyendo y te contamos cómo hacerlo.

Aplicando primeros auxilios emocionales

primeros auxilios emocionales

Presta atención al dolor emocional

El cuerpo desarrolló la sensación de dolor físico para alertarnos de que algo anda mal y debemos abordarlo. Lo mismo ocurre con el dolor emocional. Si el rechazo, el fracaso o el mal humor no mejoran, significa que has sufrido una herida psicológica y debes tratarla. Por ejemplo, la soledad puede ser devastadora para tu salud física y psicológica, por lo que cuando tú, un amigo o ser querido se sienten social o emocionalmente aislados, deben tomar medidas.

Redirige tu reacción instintiva cuando falles

El fracaso a menudo puede llevarte a concentrarte en lo que no puedes hacer, en lugar de enfocarte en lo que sí puedes. Eso puede hacer que sea menos probable que rindas al máximo, lo que hará que te concentres aún más en tus defectos y se cree un ciclo.

Para detener este tipo de espiral emocional, aprende a ignorar la reacción “instintiva” posterior al fracaso de sentirte indefensa, y haz una lista de factores que puedes controlar si lo intentas de nuevo. Por ejemplo, piensa en la preparación y la planificación y en cómo podría mejorar cada una de ellas. Este tipo de ejercicio reducirá los sentimientos de impotencia y mejorará tus posibilidades de éxito en el futuro.

Vigila y protege tu autoestima

La autoestima es como un sistema inmunológico emocional que te protege del dolor emocional y fortalece tu capacidad de recuperación emocional. Como tal, es muy importante vigilarla y evitar menospreciarte, especialmente cuando ya estás sufriendo.

Una forma de “curar” la autoestima dañada es practicar la autocompasión. Cuando te sientas crítica contigo misma, haz el siguiente ejercicio: Imagina que un querido amigo se siente mal consigo mismo por razones similares y escribe un correo electrónico expresando compasión y apoyo. Luego lee el correo electrónico. Esos son los mensajes que deberías darte a ti misma.

primeros auxilios emocionales

TE PUEDE INTERESAR: CÓMO APOYAR EMOCIONALMENTE A TUS AMIGOS CUANDO TAMBIÉN TIENES PROBLEMAS

Interrumpe los pensamientos negativos con una distracción positiva

Cuando repites eventos angustiantes en tu mente sin buscar una nueva perspectiva o tratar de resolver un problema, solo estás cavilando y eso, especialmente cuando se vuelve habitual, puede conducir a un dolor psicológico más profundo. La mejor manera de interrumpir la rumia malsana es distraerse participando en una tarea que requiera concentración (por ejemplo, hacer un Sudoku, completar un crucigrama, tratar de recordar los nombres de los niños en tu clase de quinto grado). Los estudios muestran que incluso dos minutos de distracción reducirán la necesidad de concentrarse en lo negativo de manera poco saludable.

Encuentra sentido a la pérdida

La pérdida es parte de la vida, pero puede marcarnos y evitar que avancemos si no tratamos las heridas emocionales que crea. Si ha pasado suficiente tiempo y todavía tienes dificultades para seguir adelante después de una pérdida, debes introducir una nueva forma de pensar al respecto.

Específicamente, lo más importante que puedes hacer para aliviar tu dolor y recuperarte es encontrar significado en la pérdida y derivar un propósito de ella. Puede ser difícil, pero piensa en lo que podrías haber ganado con la pérdida (por ejemplo, “Perdí a mi esposo, pero me he vuelto mucho más cercana a mis hijos”). Considera cómo podrías ganar o ayudar a otros a obtener un nuevo aprecio por la vida, o imaginar los cambios que podrías hacer que te ayudarán a vivir una vida más alineada con sus valores y propósito. ¡Los primeros auxilios emocionales son importantes!

Pin It on Pinterest

Shares
Comparte este post