Este año mis vacaciones han empezado en Cuenca. Pasamos por allí para ver a unas amigas e hicimos una visita express por la ciudad. No tenía muchas esperanzas puestas en Cuenca, la verdad. Pero al final me ha gustado bastante.

A ver. No es una ciudad para pasar una semana viéndola, pero para pasar el día está bastante bien. Y si sois amantes de la naturaleza entonces os va a encantar! Al parecer las hoces del río Júcar y el Huécar son muy impresionantes. Yo soy más de ver la ciudad, lo siento.

La parte antigua de Cuenca

Ambas partes de la ciudad se distinguen perfectamente, os aseguro, que no hay pérdida. La antigua está en lo alto de un cerro y hay que subir lo que no está escrito para poder verla.

IMG_20160814_203825En la plaza mayor encontramos el Ayuntamiento y la Catedral. ¿Sabíais que la catedral, que es del siglo XIII está aún sin acabar? Además a pocos metros está El Museo de la Ciencia y el Monasterio de Clausura de la Concepción Franciscana. Nos contaba la guía que llevábamos que las monjas en ese monasterio van totalmente vestidas de blanco cuando tienen que cruzarse con gente del exterior, incluso llevan la cara tapada. También nos contaron que existe un túnel desde el monasterio de monjas hasta la parroquia bajo tierra, donde hay tumbas. Da un poco de mal royo ¿a qué si?

Otra cosa no, pero iglesias, conventos y monasterios vais a encontrar en Cuenca para dar vender y regalar.

Al lado del Museo de la Ciencia, en una pequeña plaza con un monumento moderno muy extraño y llenos de colorines, está la Torre de Mangana. Es de las pocas construcciones musulmanas que quedan en la ciudad. Desde allí se ve toda la ciudad nueva que está en la parte baja del cerro.

Si subís toda esa cuesta (hay que echarle ganas para subir andando) encontráis el castillo y un montón de restaurantes para poder tomar algo. Mi recomendación personal es que vayáis al Asador María Morena, y por favor, probad el queso frito.

El mirador del castillo

23919610663_ef54250363_kLo tengo que reconocer, las vistas desde allí arriba son impresionantes. Se ve toda la parte antigua de la ciudad, las Casas colgadas (no digáis colgantes, les molesta mucho), y el actual Parador de la ciudad que está construido en un antiguo convento de clausura.

En las Casas Colgadas hay un restaurante bastante famoso y me han dicho que se come estupendamente. Para los que no os moleste comer en un balcón suspendido sobre la nada, es un plan maravilloso. Me han recomendado probar el Morteruelo. Se trata de una especie de paté pero de cerdo. Si alguno lo probáis nos contáis si está bueno o qué.

Mi odisea para llegar al Parador

No sé si os sonará pero para llegar al Parador hay que cruzar un puente gigante, si gigante, al menos para los que tenemos vértigo.

Sin exageraros, tardé como diez minutos en hacerme a la idea de que tenía que cruzar un puente con tablones de madera de hace no sé cuantos años y a esa considerable altura… Pero también he de decir que el Parador es precioso. Si entráis, al bar o al restaurante a tomar algo podréis ver el pequeño patio central donde ponen las mesas del restaurante en verano decoradas de una forma muy bonita y romántica. Estaba lleno de velas y flores por todos lados. Y la comida ya ni os cuento. Así es que si vais a ir a cenar, lo del puente casi merece la pena. Pero solo casi, porque es que mirad!!!

¿Qué clase de persona hace este puente pensando en el bien común? NADIE! 

puentes_colgantes_de_vertigo

En fin, que Cuenca es bastante bonita y os recomiendo que os paséis por allí un fin de semana que si además no hace mucho calor, lo pasaréis genial.

Hasta aquí mi primer día de vacaciones. El próximo os cuento Madrid, El Escorial y Aranjuez.

Mua!!

Lady A.

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