Ayer estuve mirando tiendas con Lady A y otros amigos, bueno, quien dice tiendas, dice todos los comercios que hay en un centro comercial… Y aparte de meditar en algunas cosas, como por ejemplo la camiseta perfecta, ya que por tiempo no había problemas, también he aprendido varias cosas fundamentales a tener en cuenta siempre que en el grupo vayan más mujeres que hombres.

Las tiendas de maquillaje es sinónimo de peligro

No te rías que no es broma. Yo entiendo que haya mujeres que les guste maquillarse, no tengo ni el más mínimo problema. Pero que se queden 1 hora en una tienda que es como una habitación de grande, donde el aire está contaminado de polvos compactos y esmaltes de pintauñas… Ay!

Pero mirad esto!

maquillaje

Que se me olvida! ¿A qué no sabéis quien dejó el móvil para bajarse la app de la tienda y poder comprar todo eso con descuento? ¿No? ;(

Y aquí es cuando te doy mi primer consejo: No te quedes solo. Ellas van a su bola cuando están en este tipo de tiendas, es como tarzán por la jungla, se mueven de un lado a otro y es fácil perderlas, aunque sea en un tienda enana.

-Eres un exagerado Sr. C!

Y una leche. Porque después de esa tienda, nos fuimos a otra…

Lady A: 

-No estoy de acuerdo contigo Sr. C . Aunque pensadlo chicas, quién no iba a volverse medio loca en una tienda donde te regalaban el 50% de tu compra?? Pero no le creáis… 

La dependientas son tu mejor aliado

Ellas ven eso a diario, entienden tu melancolía perfectamente. Mientras tus amigas están buscando el tesoro del faraón, vas a tener mucho tiempo libre. En la segunda tienda por ejemplo, tenía más espacio para moverme y encima había cosas para hombres. Así que Tamara (la dependienta) me quiso ayudar a buscar una colonia o perfume que me gustara.

Y ahí fue cuando Sr. C estuvo media hora probándose colonias hasta que el olfato ya no le daba para más. Cuando ya llevaba 33 papelitos de esos para probar colonias en la mano, y ya no distinguía cuál le gustaba y cuál no. Ya ni recordaba cuál le gustaba. Aunque yo sigo diciendo que la mejor es Sauvage de Dior. No me hagas hablar de ese perfume porfavor. 

Pero aquí no acaba nuestra aventura. Porque después fuimos a Stradivarius, donde estuvimos literalmente 5 minutos porque “no había nada para chico”. 

Si es que es cierto, abres una megatienda con miles de prendas, ¿y no pones nada para hombres? Sigo pensando que deberian poner una zona de espera para nosotros en este tipo de tiendas. En plan: aquí tenéis una sala con un billar, una bar y unas butacas muy cómodas, y wifi, por supuesto.

Pero Sr. C seguía poniendo todas las pegas del mundo a ir a cualquier tienda, aunque tuvieran cosas de chico. El solo quería “tumbarse en algún sitio blandito y que dejara de dolerele la muela”, pobrecito está malo con la muela y aguantó toda la tarde de compras conmigo. Nos fuimos a Primark y ahí la cara de Sr. C cambió. No por la ropa, ni por haberlo llevado a un sitio donde podía moverse y respirar, NO! Sino porque encontró una taza de Darth Vader gigante donde ponía “I am your father”. Lo gracioso es que al final se llevó otra más pequeña con un tres en raya dibujado… Y eso que en Primark no había dependienta con la que “hablar”.

Si es que soy un sol. He aguantado toda una tarde con un dolor de muelas bastante fuerte. Pasando por tiendas de maquillaje, perfumes, ropa para mujeres, etc… Todo por hacerle compañía 🙂

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