Ya echábamos de menos las series ¿Verdad? Yo sí. Echaba de menos otra producción marca Netflix, de esas que a lo lejos huelen a ese dulce perfume de vainilla, y que en mayor o menor medida, al acercarse mejoran… O no. Empiezo poético, para reseñar una serie que ya levanto las manos y os reconozco abiertamente que la he devorado cual persona hambrienta. Hambrienta de series, así es. Hablamos de 3%, la reciente unión entre Brasil y Netflix. ¿Estáis preparados para iniciar el viaje a la tierra de la Samba y mi amada feijoada? (cualquier lector con el paladar refinado o que conozca este plato, sin duda, comenzará a segregar líquidos salivales.

Una dulzura tan brasileña como distópica. Soy del 3%

Sabéis mi pasión enfermiza por los futuros distópicos. Mi incesante obsesión por mirar por la ventana y ver hacia donde puede ir este mundo. Lo sé, soy una persona que no me conformo con el presente en el que vivo. Y Netflix, mi genio mágico de la lámpara, me ha vuelto a conceder el deseo. Venía con un gran sabor de boca de Black Mirror (toma auto spam y no os perdáis mi crítica gourmet). Necesitaba más. Simplemente soy un inconformista.

En cuanto leí la reseña de esta serie hará más de un mes, no pude evitar que una sonrisa un tanto picaresca apareciera y como una adolescente eufórica fue incluida en mi lista de: “te voy a devorar y lo sabes”. Y no he fallado a mi fiel lista con 3%.

Creo que me puedo declarar con todas las de la ley como el 3% que disfruta con todas las series pequeñas de producción propia, como mi futura crítica a Estocolmo. Este sabor que deja Netflix de darte calidad hasta en los pequeños bocados me da un motivo para darle al play cada día.

Eso sí… ¿Ha valido la pena el sprint? ¿Es algo inovador? Os tocará leer el resto de la reseña para poder valorarlo (incluir risas malvadas en el montaje).netflix-3-percent

O caminho pra o Lado de Lá. Toque original en una idea explotada

Seguro que en cuanto leáis su argumento, chascaréis vuestros dedos y diréis… “Esto ya lo he visto”. Así es. Como creo que os ha quedado claro, hablamos de un futuro distópico, donde la sociedad está divida en dos sectores. “O lado de Cá” e  “O lado de Lá”. Entre los pobres ciudadanos del continente, en una profunda miseria y los ricos afortunados que viven en una isla paradisíaca con todas las comodidades y con al menos, esperanza para poder vivir.  Distritos, sectores, facciones… El tema de dividir la sociedad se está viendo cada vez más. Y por desgracia no solo están en series como 3%, sino que también en nuestro día a día.

Y en ese punto es donde se inicia la acción. Bajo un piloto tan eléctrico como cargado de esperanzas, comienza la aventura de que nuestros adolescentes, y sí hablamos de la maravillosa edad de 20 años, se embarcan hacia un camino que cambiará sus vidas: O Processo. Y… ¿A qué no os llegáis a imaginar cuanta gente lo pasa? Efectivamente, un 3%. Mira que son listos nuestros lectores.

Y ahí es donde se somete toda la carne del argumento y del guión de la serie. Ahora sí, ya os suena de qué estamos hablando. En muchos medios Brasileños y Americanos, he visto críticas aferradas por el parecido con películas de moda como Los juegos del Hambre, El corredor del Laberinto, Divergente o Ellysium y series como Los 100. Recordad que hablamos de una producción en un país, que no tiene la costumbre de producir ciencia ficción, no caigamos en el error de comparar. Todo bocado según esté cocinado puede saber muy diferente. Y 3% parte de una premisa explotada, pero en su base no solo promete, sino que sabe bien y aporta matices nuevos. 3-netflix-film

“Você é o criador do seu proprio mérito”

Uno de los latiguillos de la serie. Y así es, cada uno de los fotogramas de una serie o película es la creadora de su éxito. Y aquí es donde no os mentiré, comienza a bajar la calidad de la serie. La premisa y la agilidad del piloto me habían subido las expectativas algo más que un 3%. Sin embargo, acaba fallando en su ejecución. 

El ritmo desciende. Hasta el final, esperas que descienda para volver a subir. Como una buena canción. Pero no es así. El director acaba cayendo en el error de prometer algo que no acaba ejecutando y ahí es donde observamos el problema real.

Las pruebas pasan de unos tintes intelectuales intensos y atractivos a deshincharse en profundas intervenciones emocionales, un tanto repetitivas y que no ofrecen lo que mi tan egoísta como intenso subconsciente pedía de una premisa así. Entremezclada con una facilidad que podría hacer que nosotros también las pudiéramos pasar al 3%. Además acostumbrados a series impredecibles que pueden romperte los esquemas en cuanto a personajes se refiere, ehem ehem, se podía exprimir mucho más el jugo.3-netflix

Los personajes y los actores, sí pasan o processo. Os lo prometo.

Ahí es donde, bajo mi punto de vista más diferencias presenta la serie. Está claro que desde el principio tiene unos estereotipos con matices bien delimitados, por un lado, y por el otro personajes que desde el primer momento sabes que van a ser carnaza de eliminación. Que irónica parábola con la premisa de 3%.

El elenco principal convence. Vi la serie en V.O. con ese dulce Portugués que tan loco me vuelve, ya me tienen ganado el corazón. En otros medios extranjeros nos han señalado la superficialidad de las interpretaciones. Yo lo niego. Existen personajes que incluso, creas un sentimiento por ellos, y bien sea el guión o los actores ( nunca puede ser una sola cosa), me acaban importando lo más mínimo, cosa que no pueden disfrutar muchas otras series.

La “protagonista del reparto coral” Michele (Bianca Comparato) es para mi quien lleva la voz cantante, enfrascada en un interior profundo y un pasado “triste” movida por venganza. Fernando (Michel Gomes) marca un personaje un tanto diferente al resto de premisas parecidas, está encadenado a una silla de ruedas, y usa su intelecto para pasar ao Lado deLá. Joana (Vaneza Oliveira) y Rafael (Rodolfo Valente), dos de los personajes que más evolucionan, tienen un carisma especial en escena que se va desinflando y mucho con el paso de los fotogramas, pero nos convencen.

Por último Ezequiel (João Miguel) el verdadero organizador de la banda, quien elige al 3%. Se merece una punto y a parte, ya que quieren centrar en él la otra parte de la trama. E incluso le regalan un capítulo al más puro estilo Leftovers, un tanto fallido he de reconocer.

3%

Y tú… ¿Serás del 3%?

¿Serás del 3% que no vuelve acuatrolados a repetir con otro post? Disfrutarás de esta serie si los dos primeros capítulos te convencen. Son únicamente 8 episodios y… no os lo perdáis… También hay una resistencia, un bando de personas (ehem, no vemos más de 4 o 5, uh que miedo) que luchan contra O Processo, eso sí, de una manera tan organizada y silenciosa que ni tan siquiera podemos verlo en la serie.

Es una idea que pese a no ser mala, es fallida. El perder la cordura para incorporar “acción” contrasta con la pausa que acaba llevando el director, en un final sin tensión. El introducir romanticismo totalmente pegado con velcro y un par de cuerdas, también nos sobraba. Sabemos que tienen las hormonas revueltas, pero tampoco es necesario forzar señores del 3%.

Son menos de 7 horas y vale la pena. No os explicará todo lo que promete y eso nos duele. Disfrutaréis de un delicioso bocado de Picanha, pero demasiado cruda como para saborearla realmente. Echamos tanto de menos más música Brasileira. La hay, sí, pero por favor si hay una temporada 2, quiero, señores de Netflix, mucho más extremista. La BSO se acaba quedando pobre y sin un hilo conductor.

No he sido capaz de encontrar si habrá una segunda temporada, porque queda claro que existen demasiadas preguntas en el tintero. Y eso, por desgracia me obliga a tener ganas de más. Gracias Netflix.

Recordad, disfrutad de las series, de estos pequeños momentos.

Y siempre, siempre, tenéis que ser de ese 3% que me hace caso cuando os digo…Portaros bien.

“Disfrutad de estos pequeños placeres de la vida”

Crítica 3% - Netflix se marcha a Brasil en un tenso futuro distópico
Ese portugus de Brasil, una deliciaActores que te importan y es mucho más de lo que estamos acostumbradosInicio muy intenso, pero ehem ehem, se acaba deshinchandoFuturo distópico, eso es siempre un punto positivo para miUn fotografía y una producción que me gusta, se aguanta correctamente.
Un argumento que pierde totalmente la intensidad y la cordura Unas subtramas totalmente irregulares y realmente poco trabajadasUn antagonista poco delimitadoUn punto de partida un tanto abusado
6.5Nota Final
Fotografía8
Banda Sonora 6
Argumento6.5
Originalidad4
Personajes 7
Puntuación de los lectores 5 Votos
8.4

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